Pues si, estoy cansado. Hoy es el dia, en que ansío la noche.
La noche es un momento casi magico, que nos permite
conectarnos con nuestra profunda escencia, si la
dejamos aparecer...
Es que la noche es complice y compañera de nuestros
mas intimos pensamientos y deseos, y nos suele sumir
en la soledad de la almohada y las sabanas, donde
decidimos cosas que al otro dia olvidamos y no
hacemos, y juzgamos como locura y tonteria.
Mis noches son eternamente ansiadas, las busco y las
recibo con ternura, las cobijo, porque ellas me
cobijan...
Pero claro, otras veces se ensañan conmigo por mis
infidelidades con el dia, donde pierdo la sinceridad y
me torno mezquino y mundano, y me castigan (no por
rencor, no, sino porque me conocen intimamente y saben
que soy hijo del rigor), me lasceran y torturan, pero
luego me acarician.
Las noches son asi, misteriosas y llenas de lujuria
sana, sin pecado primitivo (ojito que fui a los
salecianos), sin deseos ambiciosos, sin morbo perverso
mundano, pero nosotros no las entendemos y hacemos con
su sumision, lo que nos place, y lo aceptan, sin
preguntar mucho, porque saben que nunca podremos
contra ellas y que nos perduraran en el tiempo, para
ser eternas, cuando por fin y para siempre, el dia
muera.
Pero a veces pasa, y solo a veces que en las noches te me apareces,
sonriente y dura, altiva, y que decirte cielo mio...te haria daño.
Te haria daño...digamos de aquellos daños placenteros,
y la noche me dejaria hacerlo, pero luego (lo se , lo
juro, es cierto ) se vengaria conmigo trayendome el
peor de los recuerdos, aquel recuerdo de lo que
poseimos con deseo y luego, vaya usted a saber porque,
perdimos.